¿Se puede trabajar el mindfulness con niños pequeños?... ¡Claro que sí! Participa en la formación online Mindfulness en Educación Infantil para educadores y familiares de niños de 1 a 6 años.

¿Cuantas cosas importantes haces en 5 minutos que deberían durar 10? ¿Cuánto suman al final del día todos los 5 minutos dedicados a lo que no te suma?

Trabajo, ocio, familia, amigos, actos sociales, compromisos,… Tendemos a fragmentar el tiempo en pequeñas píldoras que nos permitan “organizarnos” y así llegar a “todo”; entonces, ¿por que siempre vamos acelerados y tenemos la sensación de que no llegamos a nada?

Aquí tienes algunas pistas…

“No cuesta nada, son 5 minutos”
Aprende a decir NO a las presiones sociales por estar más guapo/a, más disponible y tomar responsabilidades que no te corresponden. cuesta hacer las cosas y casi nunca son 5 minutos.

“Ya que estoy aquí, aprovecho…”
Y los 5 minutos se convierten en 40. En este sentido “aprovecho” quiere decir “elijo cambiar mis planes” así que no te lamentes por no haber terminado “todo”. Hazte responsable de tu uso del tiempo y date permiso para cambiar de planes.

“Tengo que…”
Prepara una lista con las tareas que “tienes que hacer” y mira en cuantas puedes cambiar el “tengo” por el “quiero”, te sorprenderá ver cuantas cosas que no deseas hacer ocupan tu día, muchas de ellas ni siquiera son importantes, urgentes o necesarias. Sin espacio para lo que sí te gusta, ¿cómo no vas a sentir que el tiempo no es suficiente?

“5 minutos y nos vamos”
Tu hijo no va a vestirse en los 5 minutos que deseas, sino en el tiempo que necesite… Mejor ser realista en tus cálculos, especialmente cuando algo no depende de ti, que estresarse porque no dio tiempo para “todo”.

“La vida es lo que sucede mientras hacemos otros planes”
5 minutos bastan para una llamada telefónica o para comprar un paquete de spaghettis… siempre que no dejen tu llamada en espera o la cajera se quede sin cambio ¡justo en tu turno! Acepta que los imprevistos suceden, date un espacio entre actividades y no te angusties si no puedes terminar todo lo que habías previsto, mañana será otro día.

El tiempo es como un armario, por lleno que esté siempre te cabe algo más; y como pasa con los armarios llenos, si no le das un espacio a cada acción y te deshaces lo que ya no te sirve acabas por no saber en que lo ocupas.

Empieza HOY a dedicar los “5 minutos” de mirar el correo a tomar un baño, contar a tu hijo un cuento más largo, jugar con tu mascota o alargar la charla de la sobremesa. Verás que las mismas horas empiezan a durar más.